Hotel Mas Pastora

Calella de Palafrugell

Preciosas casitas blancas desordenadas, sus típicas calles estrechas, y diversas pequeñas calas vibrantes y mágicas. Así es Calella de Palafrugell, uno de los pocos pueblos costeros de pescadores que ha sido capaz de conservar ese encanto que se respiraba antes de que llegara el turismo. No sólo sus calles lo delata, también las cubiertas de los tejados de las casas inclinadas, y algunas de las casas típicas de pescadores que siguen existiendo.

Este antiguo pueblo pescador se sitúa en un enclave rodeado de costa rocosa, manchada con preciosas calas una detrás de otra, con un paraje impresionante justo a sus espaldas, al norte, en Cap Roig – Castell, ideal para recorrer de la mano con la pareja, o para realizarlo con la bici. Y, al sur, encontraréis la preciosa joya de Llafranc.

Cuenta con menos de mil habitantes, y si tienes la suerte de poderte perder por este municipio, te recomendamos que visites su playa Port Bou con sus típicas barcas en la arena, motivo por el cual también es conocida como la «playa de las barcas».

Dos grandes eventos se producen en este lugar: La Cantada de las Habaneras, que tiene lugar en dicha playa Port Bou, y el Festival de Cap Roig, que se produce en el Jardín Botánico de Cap Roig y que concentra cada año a artistas de reconocimiento internacional.